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October 29 Reflexiones sobre el maltrato al anciano en la sociedad occidentalAqui os dejo la dirección del espacio principal. http://aragonmobbingraulpia1.spaces.live.com/
Reflexiones sobre el maltrato al anciano en la sociedad occidental
Marta González ceinos, Iosune Buján Garay, Guillermina López Saiz, Isabel Longa García y Lorena Cacho Blanco.
Resumen
El anciano es una persona que no siempre puede valerse por sí misma, y es a la hora de recibir los cuidados y atenciones necesarias cuando surgen problemas, constatados en el sistema occidental. Si el anciano tiene alguna enfermedad, se incrementa el riesgo de sufrir maltrato por parte de su familia o por el personal apto para su cuidado, que puede ser físico y mental. Se debe pensar en que ahora se es joven, pero algún día anciano, lo que hace desear estar bien cuidados y tener atenciones necesarias. Al anciano, sea o no pariente, se le debe atender en función de mejorarle la calidad de vida. Hay un refrán que reza: "Según se trate a los mayores, así será el tratamiento que se recibirá de las futuras generaciones". Palabras clave: Maltrato al anciano, legislación y jurisprudencia, calidad de vida, España. Lo primero que llama la atención a todo aquel que intenta profundizar en el tema del maltrato al anciano en un país occidental es la escasa documentación de que se dispone al respecto. Esta circunstancia pone de manifiesto, un cierto desinterés en lo referente al "estado de bienestar" en el que vive un importante grupo de población. Si tomamos como referencia la clasificación que hace el profesor P. Kingston de los diferentes abusos y malos tratos en los ancianos en nuestro país (España), se podría situar la información que nos llega sesgada y los resultados no son efectivos. El propio término "maltrato" está cargado de connotaciones negativas que lo han convertido en tabú: no se habla del problema, se evita o no se reconoce, y así no existe. Tenemos que reconocer que en los últimos años se han ido dejando de lado los prejuicios y miedos que este tema entrañaba y se han hecho avances en la denuncia, detección precoz, diagnóstico, tratamiento, y en la concienciación social del problema. En occidente, el tema del maltrato ha estado relacionado con el niño y la mujer, nadie afirmaría que el avance social podría perjudicar también a las personas mayores. Es de sentido común pensar que las experiencias adquiridas en otros grupos sociales nos podrían servir para afrontar el maltrato en el anciano. ¿Debemos los familiares dedicar más tiempo a nuestros ancianos?, ¿los avances sociales son beneficiosos y adecuados para las familias?, ¿dónde se nos quedan los valores y sentimientos de respeto, ayuda, cooperación y colaboración? Debemos reflexionar sobre lo que significa ser persona y saber tratar a las personas, sobre los sentimientos, los afectos y el cariño.1-15 Los malos tratos a los ancianos. Aproximación teórica al maltrato El primer problema con el que nos encontramos es la escasa bibliografía al respecto, aún más evidentes en cuanto a las publicaciones en nuestro idioma: el español. Nos ha parecido adecuado tomar como guía el libro "El maltrato a las personas mayores", de Peter Decalmer y Frank Glendenning, en el cual se analiza el tema, basándose en las publicaciones de trabajos e investigaciones que sobre desatención, negligencia y maltrato recoge la literatura de EE.UU., Canadá y Gran Bretaña, no olvidando que dichos países viven dentro de normas consumistas, y como indica T. Bazo, es de referencia obligada el abordar en Europa el tema del maltrato a las personas ancianas. El maltrato a los ancianos es un asunto grave que recibe muy poca atención. Su reconocimiento y debate público ha seguido una trayectoria similar a la que siguió el maltrato infantil en los años sesenta, y a la progresiva aceptación de la existencia de la violencia familiar en los ochenta. Los primeros artículos médicos publicados describían casos de abusos a ancianos maltratados por sus familiares. Se identificó la capacidad mental como un factor determinante y se analizó el estrés de los cuidadores, pero los profesionales de la salud acogieron esta información con incredulidad. 16-21 En los 80, Eastman (British Geriatrics Society), profesionales de Gran Bretaña, investigadores de EE.UU. y Canadá, esbozaron el perfil del fenómeno del maltrato a los ancianos y de aquellos que lo perpetraban. Los primeros estudios norteamericanos y canadienses se realizaron en la década de los 70, mientras que en Inglaterra se empezó a demostrar interés por el maltrato a partir de los 80. Todo parecía indicar la presencia de un triángulo entre 3 países de características socioeconómicas similares. Shell, fue el autor de la primera investigación que sobre el tema se llevó a cabo en 1982 en Manitoba (Canadá). En 1991 el Canadian National Advisory Council on Aging (Ministerio de Salud y Bienestar), publicó un informe sobre los malos tratos en los ancianos. En Boston (EE.UU.) Pillemer y Wolf hicieron lo mismo, recogiendo datos a lo largo de 15 años de estudio clínico y describieron las diferencias entre maltrato/maltratante/maltratador, así como la valoración y estructuración de los síntomas reflejados en los pacientes ancianos. En EE.UU. y Gran Bretaña, alrededor del 5 % de los ancianos viven en instituciones residenciales; en Canadá la cifra es de aproximadamente el 9 %, y en España del 2,8 %. Debemos considerar estas cifras significativas y sensibilizarnos con el bienestar de las personas mayores. Según los mismos autores, existe una evidencia de que estos ancianos tienen mayor probabilidad de sufrir maltrato que aquellos que viven en sus hogares. Y aun cuando la mayoría de los ancianos son cuidados y atendidos con cariño en el hogar, una considerable cantidad de agresiones tienen lugar en el seno de la familia. La situación que se plantea no es sencilla y ocurre que posiblemente debamos cambiar el concepto de anciano dentro de las sociedades occidentales. Nuestros mayores son las personas que generación tras generación han estado cuidándonos, alimentándonos y educándonos, debemos no solo respetarlos y ayudarlos, sino de estar a su lado en su proceso de envejecimiento. Pero, ¿quiénes son las víctimas y quiénes los agresores? 22-34 Hell (1988) descubrió en el estudio de Manitoba (Canadá) que 2/3 partes de las víctimas eran mujeres de edades comprendidas entre los 80 y los 84 años, que habían vivido con una familia por períodos de 10 años. Pillemer, Wolf y Finkelhor (1988) estudiaron a 2 000 ancianos entrevistados por teléfono, incluyendo entrevistas con víctimas de malos tratos, y se supo que el perfil de las víctimas fue diferente del proporcionado por anteriores estudios. Los resultados ya no apuntaban a una mayoría de mujeres maltratadas por sus hijos o hijas adultos. El número de hombres maltratados superaba al de mujeres con 52 y 48 % respectivamente. En cuanto a los responsables, en el 58 % de los casos se trataba de los cónyuges y en el 42 % de los hijos adultos. Dado que eran más los ancianos que permanecían con sus esposos o esposas que los que vivían con sus hijos, las oportunidades de ser maltratados por sus cónyuges, eran mayores. Esto sugiere que si en anteriores investigaciones se pensó que hay más mujeres víctimas de malos tratos que hombres, se debía a que estas sufrían lesiones más graves y era más probable que fueran los que más informaran a los organismos competentes o que estos recibieran noticias de sus casos. En la década de los 80 se insistió en la dependencia de la víctima respecto de su agresor, junto con el estrés que soportaba el cuidador en estas situaciones. Wolf y Pillemer cuestionaron esto en 1989, pues mantenían que eran pocos los resultados que apoyaban este punto de vista. Señalaron que mientras un buen número de ancianos dependía de sus familiares, solo una pequeña parte de estos sufría malos tratos. De modo similar, era mucha la gente mayor con impedimentos físicos; pero sin aplicar una metodología de comparación de casos y grupos de control, resultaba inadecuado afirmar que las víctimas de los malos tratos sufrían algún tipo de dependencia física. 35-40 El maltrato en los ancianos consistía en contemplar un desequilibrio desproporcionado de la dependencia, en cualquier sentido, como factor potencial de riesgo. Tomlin (1989) en el informe de la British Geriatrics Society sobre el maltrato a ancianos sugiere que los mayores más vulnerables son aquellos que tienen dificultades para comunicarse y muestran discapacidades. Los que padecen demencia senil o enfermedad de Parkinson tienen más probabilidades que otros de sufrir maltrato. Igualmente informa que los estudios norteamericanos nos muestran que la víctima tipo es la mujer, de más de 75 años, sin ocupación, con impedimentos funcionales, solitaria, amedrentada y que vive en su casa con un hijo/a adulto. Los malos tratos suelen ir asociados o están relacionados con el consumo de alcohol. Aquellos cuidadores que admiten haber maltratado física o verbalmente a sus víctimas, muestran puntuaciones altas en las subescalas de depresión (Cuestionario de Depresión de Beck), comparados con aquellos que no cometieron abuso. Existe una comunicación pobre entre agresores y víctimas. Entre los cuidadores que maltratan, muchos han abandonado su empleo con el fin de cuidar de sus familiares y poder recibir ellos mismos tratamiento y cursos de ayuda, para poder recapacitar sobre sus aptitudes educacionales. Sobre víctimas y agresiones en centros asistenciales, residencias y hospitales, es poca la información documentada. Se señalan los efectos que pueden tener las condiciones estresantes de trabajo, el agotamiento profesional, la insatisfacción, la naturaleza de los conflictos entre pacientes y personal cuidador, las actitudes ante el envejecimiento y la falta de recursos. Nos podemos preguntar si la queja es real o no, si se trata de una llamada de atención, o si el egoísmo de ciertos individuos hace que los sentimientos de solidaridad queden aparcados. Características sobre víctima y agresor (OMS, 1988): Perfil de la persona víctima de abusos:
Perfil de la persona que ejerce el abuso:
Tipologías Wolf y Pillemer (1989) y Godkin y otros (1989) utilizaron la siguiente clasificación de malos tratos: Maltrato físico: causar daño o dolor físico, abuso sexual y/o contención física. Consideraciones psicosociales del maltrato en ancianos A menudo se compara el maltrato a ancianos con el maltrato infantil. Esta situación es el resultado de la propia relación entre el cuidador y el anciano que, a menudo, posee un carácter paternofilial, dada la extrema dependencia de los ancianos, que es en su mayor parte, necesidad afectiva. Esto llega hasta el punto de que, en EE.UU., los mismos organismos se ocupan de casos de maltrato a ancianos y maltrato infantil. Tienen también en común el ser problemas sociales que han sido "medicalizados" por profesionales de la salud que han establecido sus propias estrategias de intervención dentro de las instituciones sanitarias. Violencia doméstica La violencia doméstica ha sido la más estudiada e investigada en Europa, y sigue despertando gran interés en la medida en que no conocemos el efecto que el cambio de costumbres en la vida familiar ejerce en grupos como el de la gente mayor. P. Townsend, en su estudio, "The Family Live of Older People", nos describe: "Si se quieren entender muchos de los procesos y problemas del envejecimiento, debe estudiarse a los ancianos como miembros de familias, normalmente de 3 generaciones. Además debemos aceptar que aquellos que se ocupan de administrar los organismos de salud y de protección social deben considerar a los ancianos como parte inseparable de unidades familiares, que son algo más que meras unidades de residencia. No son simplemente individuos, ni mucho menos casos que ocupan sillas o camas. Son miembros de una familia y de que se les considere como a tales dependerá, en gran parte, su seguridad, su salud y su felicidad". Pero la inquietud que se generó en occidente en los años 80 procedía del sentimiento de que la familia se despreocupaba de la difícil situación de sus miembros mayores de edad. Se comenzó a valorar la relación entre "la despreocupación" y el "aumento del consumismo y/o libertades". Lo importante era el resultado financiero del cuidador y no el estado de salud del anciano. Fue creciendo la evidencia de que las familias podían infringir daño a sus miembros más débiles y vulnerables, y del modo en que esto sucedía. Se debe procurar que el anciano sea atendido en su casa el mayor tiempo posible, ya que el sistema de salud sanitario solo se va haciendo cargo de los casos más incapacitados o impedidos. El alcance de la violencia familiar Linda George sugiere que la violencia ha sufrido durante el pasado siglo una pauta de alzas y bajas, y que la incidencia ha variado mucho menos que su visibilidad. Varía según el clima y la fuerza de ciertos movimientos o situaciones políticas. En opinión de la autora, la violencia entre los miembros de una familia no solo depende o está influida por el contexto histórico, sino que está ligada a las relaciones de poder. La violencia familiar surge de las luchas de poder en las cuales los individuos compiten por los recursos y beneficios reales. Estas disputas no solo se producen debido a aspiraciones personales, sino también a cambios en las normas y en las condiciones. 41-44 Se asume que: "El factor clave en el incremento aparente de los malos tratos, más que en el crecimiento del número de ancianos, lo constituye sustancialmente el contingente de recursos que se debe asignar a las personas mayores y las relaciones entre los diferentes grupos que proporcionan estos recursos. Señalan, que, aunque en los últimos 10 años el centro de interés han sido los malos tratos físicos en los ancianos, no hay bases suficientes para creer que sea la forma más significativa de abuso. A los problemas asociados a la privación de servicios de primera necesidad para la gente mayor, hay que añadir los problemas resultantes de la escasez de viviendas en la década de los 80, y el problema de la discriminación de la edad provoca que la focalización en los malos tratos parezca un tanto selectiva". El maltrato a los ancianos y las obligaciones derivadas del parentesco El segundo de los temas que L. George planteó tiene que ver con la violencia familiar durante el cambio de las normas y condiciones que rodean los cuidados en la familia. Este punto se plantea para poder entender la emergencia del maltrato como problema social en los años 70 y 80. Diversas investigaciones evidencian que la gente mayor busca evitar una situación de dependencia de los hijos, en especial, si implica la responsabilidad continuada que una enfermedad crónica ocasiona o la necesidad de proporcionar cuidados personales. Estos cambios traen modificaciones en las pautas de las obligaciones de los parientes que se olvidan de sus responsabilidades, del amor, del cariño y de los sentimientos como necesidades básicas a conservar y mantener dentro del entorno familiar. J. Finch señala que: "Las relaciones de parentesco no operan sobre las bases de un conjunto definido de reglas morales claramente explícitas para los ancianos y sus cuidadores. El sentido de la obligación en particular no sigue un camino coherente y fiable en términos de práctica social. El sentido de la obligación es muy poco fiable. Se alimenta y crece entre algunas personas de modo más fuerte que en otras y sus consecuencias prácticas son variables. Tienen una característica de vinculación, pero deriva de unas realidades que se construyen entre gente real a través de los años, y no de un conjunto abstracto de valores morales." El cuidado de los ancianos no está definido por unas normas sociales claras. Las cuestiones sobre quién debería proporcionar los cuidados y en qué términos, se encuentran en estado de fluctuación. El fenómeno del maltrato, puede ser una expresión de esta incertidumbre, haciendo resaltar finalmente la complejidad de los abusos como cuestión social. El poder y la familia Se considera importante distinguir el maltrato a los ancianos de otras formas de violencia familiar. A diferencia de otros tipos de maltrato, en él puede no haber una distinción clara entre víctima y agresor. Dado que muchos ancianos son legal y realmente seres humanos autónomos, la responsabilidad del maltrato puede ser difícil de determinar. Esto, señala L. Phillips, plantea cuestiones a los profesionales: ¿Es responsabilidad de un hijo adulto imponer hábitos de limpieza a un anciano legalmente competente, cuando este no desea estar limpio? ¿Qué efecto tiene en las responsabilidades morales y legales la distancia geográfica o filial? ¿Quién es víctima y quién es responsable en situaciones en las que un anciano legalmente competente rechaza actuar en su propio interés? Y, la más básica de las preguntas: ¿Cómo puede asignar responsabilidades, una sociedad capitalista, que no ha establecido aún unos criterios sobre los derechos materiales y emocionales mínimos que corresponden a todo individuo? Contrariamente a la impresión que se desprende de la literatura sobre los abusos a los ancianos, los casos de maltrato directo serían la excepción. Lo que se da es una situación mucho más confusa, en la que los actos de acción y omisión se entremezclan y en la que los propios ancianos pueden estar, en parte, involucrados en la construcción de las situaciones de maltrato. El problema del debate sobre el abuso a los ancianos es a menudo una batalla entre ancianos "inocentes" y familias "malas". Tenemos una visión estereotipada de la gente mayor, a los que invariablemente no se puede responsabilizar de la dinámica familiar. El estudio de la patología familiar va unido al estudio de los recursos económicos, recursos sociales, formas de ver la vejez y a los ancianos. Hay que trabajar con todos los recursos existentes a nuestro alcance, con el fin de mejorar la calidad y el pronóstico de vida de nuestros mayores. Malos tratos institucionales La primera voz de alarma ha salido de los malos tratos vistos en residencias, y recogidos por los medios de comunicación en relación con la calidad de vida de los ancianos. Los malos tratos institucionales pueden manifestarse de la siguiente manera:
Las actitudes negativas hacia los ancianos pueden resultar más patentes en los servicios asistenciales de larga estancia, dada la mayor concentración de personas de edad en un solo lugar. Kayser-Jones ha dividido las denuncias más frecuentes sobre abusos del personal en las instituciones en 4 categorías: Infantilización: tratar al paciente como si fuera un niño irresponsable. Conclusiones En resumen, se desprende la necesidad de valorar en el aspecto más amplio, las circunstancias personales, familiares y sociales que rodean al anciano maltratado, lo que incluye el entorno doméstico y las instituciones públicas, lo cual, tiene las lógicas implicaciones asistenciales y terapéuticas. El trabajo para la prevención del problema del abuso y maltrato al anciano conlleva la atención, tanto del anciano como de su cuidador, teniendo en cuenta que en estas situaciones pueden ser víctimas cualquiera de los componentes de este binomio y, por lo tanto, los 2 son sujetos susceptibles de ser demandantes de atención. Se evidencia también un desconocimiento por parte de los profesionales de los aspectos jurídicos relacionados con las personas mayores. En lo referente al maltrato a los ancianos hay que distinguirlo de otras formas de violencia familiar. El maltrato a los ancianos es similar pero también muy diferente; en él puede no haber una distinción clara entre víctima y agresor. La situación actual es problemática, y debemos de tomar conciencia de que todos estamos destinados a ir envejeciendo en el transcurso de nuestras vidas. Summary The elder is a person that not always can look after himself. It is at the time of receiving the necessary care and attentions that a number of problems are detected in the western system. If the elder has a disease, then the risk for being abused by his family or by the personnel taking care of him increases. The abuse may be mental or physical. We should think that we are now young and that some day we will be aged and we would like to be well cared and to have the necessary attention. Therefore, what we should do now is to provide the aged, be a relative or not, with a good quality of life. There is a saying that goes: "As you treat the aged, that will be the treatment you'll receive from future generations". Key words: Elder abuse,; legislation and jurisprudence, quality of life, Spain. TEST PARA RECONOCER UNA SITUACIÓN DE MALTRATO DE GÉNEROSITUACIÓN DE LA VÍCTIMA: June 15 COSAS SOBRE MI JUICIO POR ACOSO LABORALHE PERDIDO EL JUICIO POR ACOSO LABORAL CONTRA LA EMPRESA LEAR CORPORATION EN BREVES SACARE UN COMUNICADO, JUNTO CON LA SENTENCIA, ASI VOSOTROS PODREIS REIROS JUNTO A MI DE LA JUSTICIA ESPAÑOLA, EN ESPECIAL EN ZARAGOZA, YA HE LLORADO BASTANTE, AHORA SOLO QUEDA REIR y SEGUIR LUCHANDO.
URGENTE Hola a todos los asiduos a este espacio y a los nuevos, como todos sabéis el juicio lo he perdido, pero ahora lo único que me importa son los dos compañeros que declararon a mi favor. Están siendo acosados por la empresa por haberme apoyado en el juicio, os pido de corazón que les mandéis al foro vuestros mensajes de aliento y animo, lo que hicieron les honra como personas y les estaré agradecido de por vida, pocos se atreven a jugarse el puesto de trabajo en una causa así y ellos lo han hecho. Se llaman Pilar y Jorge, pertenecen al sindicato y gracias a eso no han podido despedirles todavía, espero que con vuestros comentarios de cariño obtengan un poco mas de fuerza y puedan aguantar todo lo que se les viene encima. Acordaros de poner vuestra ciudad, para que Zaragoza entera se de cuenta que no están solos.
Gracias: Raúl Pinilla Ávila.
Os pido a todos que entréis todas las veces que podáis, ya que por fin parece que se esta escuchando nuestra opinión. La única manera se hacer escucharse es la fuerza y vosotros lo estáis consiguiendo.
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MOBBING, BULLYING Y VIOLENCIA DE GÉNERO
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BIENVENIDOS por Raúl Pinilla Ávila (23/3/2006-11:00)
BUENAS NOTICIAS
GRACIAS A TODOS VOSOTROS ACABO DE RECIBIR ESTE E-MAIL, ESPERO SIGAIS ENTRANDO A ESTE PERIODICO PORQUE POR FIN NOS HACEMOS OIR, DESPUES DE SEMBRAR EMPEZAMOS A RECOGER LOS FRUTOS Y ESTO ES SOLO EL PRINCIPIO, GRACIAS POR CONFIAR EN MI, NO OS DEFRAUDARE Y ESTA LUCHA SEGUIRA SIEMPRE. SIEMPRE HE DICHO QUE LA UNION HACE LA FUERZA Y QUE INTERNET ES UNA HERRAMIENTA PUESTA A NUESTRA DISPOSICION PARA JUNTARNOS DE UNA VEZ POR TODAS. Estimado Raúl: Doy instrucciones a mi equipo de Redacción y Diseño para que habiliten un foro específico bajo el epígrafe: "Mobbing, Bullying y Violencia de género".
Por supuesto, nadie nos impide informar ni opinar sobre lo que consideremos conveniente.
El medio centenar de profesionales del GRUPO ARAGÓN DIGITAL nos hemos embarcado en esta aventura precisamente porque nos garantiza la mayor libertad e independencia periodística que hemos conocido hasta el momento, en trayectorias que abarcan la prensa tradicional, la radio y la televisión. Ni Lear, ni Opel, ni ninguna otra empresa -incluidas nuestras anunciantes- pueden marcar nuestra línea editorial, quede usted tranquilo. Cualquier información que considere conveniente hacernos llegar, le invitamos a que nos lo haga a través del mail: -----------------
En cuanto a las medidas extremas que plantea, no sólo cuenta con su mujer y sus dos hijos, sino que a la vista de las múltiples muestras de apoyo recibidas en nuestras páginas, son muchas las personas que le respaldan.
Por nuestra parte, tiene abiertas nuestras puertas para denunciar lo que considere oportuno.
Reciba un cordial saludo, Roberto García Bermejo
Aquí os dejo la dirección del correo para cualquier consulta, denuncia, testimonio que queráis aportar o para preguntarme lo que queráis en el más absoluto anonimato, es el correo de la futura asociación.
Antes de nada pediros disculpas por estar un poco desatendido el espacio, el día 9 de marzo del 2006 se celebro el juicio contra la empresa que me acoso laboralmente, y estas son las conclusiones que he sacado, quizás sean un poco precipitadas, puesto que aun no se ha dictado sentencia, pero es lo que siento en estos momentos. El juicio empezó a las 12:30 de la mañana y acabo a las cuatro de la tarde, es el primer juicio al que acudo en toda mi vida, yo confió en la justicia, pero lo que paso ayer no tiene nombre, durante el transcurso del juicio no pare de llorar, escuchando como los testigos de la empresa mentían y mentían, (se supone que tienen que decir la verdad, pero es todo una utopía, de todas las maneras ya me lo esperaba), ya que si lo hubieran reconocido se les hubiera caído encima toneladas de estiércol, que una empresa de estas características no se puede permitir, dejando esto al margen, todo el mundo miraba el reloj pensando ¿a que hora vamos a comer hoy? ¿Cuándo va a acabar esto?, a nadie le preocupa que una persona se sienta sola, indefensa, triste y con unas ganas inmensas de que la verdad se anteponga a todo. Empezó siendo un juicio por un acoso laboral, y el abogado de la empresa hizo que pareciese que yo no me adaptaba a los tiempos y métodos, que se me había ayudado y apoyado, que se estaba encima de mi caso en particular, y que yo solo me quejaba porque yo era un buen trabajador y los demás unos maleantes, solo insistía en preguntarles a mis testigos que día y a que hora fui insultado, acosado o ultrajado, ¿creéis que alguien se puede acordar lo que paso hace uno, dos o tres años puntualmente? que os puedo decir después de 20 años que llevo trabajando, los 11 últimos en esta empresa y ahora ponen en tela de juicio que mis problemas psicológicos no provienen de un acoso laboral si no de cualquier otra cosa, el comité de empresa estuvo casi en su totalidad por parte de CC OO apoyándome, y sabéis lo que me dijeron cuando acabo todo, que como iban a sentarse el próximo lunes a hablar de los próximos 100 despidos en la fabrica, viendo que habían mentido en un tribunal y jurando ante la ley decir toda la verdad, como se van a fiar de alguien que miente ante la justicia. Espero y deseo que salga la verdad a la luz, porque en estos precisos momentos con lágrimas en mis ojos, me vienen pensamientos e ideas que hace tiempo no me rondaban por la cabeza, me gustaría que solo una persona estuviera dentro de mí para que viera el sufrimiento que tengo en estos precisos momentos. Raúl Pinilla Ávila. (Acosono)
June 13 EL ACOSO SEXUAL A LAS MUJERES IILÍNEA 3: LA PREVENCIÓN EN LA EMPRESA
Las empresas deben asumir un papel proactivo en la prevención y actuación ante el acoso sexual e intervenir en la negociación y elaboración de códigos de conducta al respecto, que impliquen a todos los componentes del organigrama.
• El papel de las empresas se considera fundamental, no sólo en la prevención del acoso sexual sino también en lo que se refiere a su actuación en los casos que se producen, para resolver los problemas de este tipo, con la menor repercusión negativa posible para todas las partes. • Sin embargo, ante la constatación de la pasividad que muestran las empresas con respecto al acoso sexual, es necesario que los empresarios tomen conciencia de la gravedad del fenómeno y pasen a ocupar un papel activo en el mismo, desde su responsabilidad en procurar a todos los trabajadores y trabajadoras un ambiente de trabajo seguro. • En este sentido, se deben tomar las medidas oportunas para contribuir a que la empresa se implique en la elaboración de códigos de conducta, en los que se establezcan medidas de prevención del acoso sexual y protección de las víctimas potenciales, y se indiquen los pasos a seguir en el caso de que éste se produzca. • Para ello, debería primarse la existencia de este tipo de iniciativas en las empresas, lo que podría vincularse a la expedición de un certificado oficial como empresa que cumple con la normativa vigente de prevención del acoso sexual y protección de las víctimas del mismo.
Es necesaria una mayor implicación en temas de acoso sexual por parte de la Inspección de Trabajo, no sólo con respecto a la consideración del mismo como Riesgo/ Accidente Laboral, sino también en el desarrollo de una normativa específica y una mayor proactividad en la concienciación, supervisión y sanción a las empresas.
Deben establecerse medidas punitivas ante el incumplimiento de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
• Además, se proponen acciones punitivas, es decir, que se condene a los empresarios por incumplimiento de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. En este sentido, se entiende que cuando se generalicen las condenas en esa línea los empresarios empezarán a implicarse en la prevención, dado que no estarán dispuestos a que su falta de diligencia les acarree pérdidas económicas y de prestigio. • En este sentido, se propone también el despido del acosador, en los casos de acoso muy grave.
LÍNEA 4: LA FORMACIÓN Y LA INFORMACIÓN
Es necesario informar y formar a todos los participantes en cualquiera de las fases de la trayectoria del acoso sexual (víctima, representante sindical, acosador, empresa...), difundiendo los términos en los que se incluye en los Convenios Colectivos, así como los derechos y mecanismos legales y asistenciales de que disponen las víctimas. Una vía de concienciación podría ser la realización de presentaciones en las empresas, por parte de agentes sociales especializados.
Se hace necesario formar en atención jurídica especializada y crear expertos en acoso sexual, a través del desarrollo de asignaturas especializadas en la licenciatura en Derecho, la creación de estudios de postgrado y la organización de jornadas monotemáticas abiertas a los profesionales del ámbito jurídico.
Implicación en la educación en las escuelas, como base de una política de prevención. Se puede materializar en la inclusión del acoso sexual en asignaturas transversales relacionadas con la igualdad de oportunidades, la violencia de género o la libertad sexual. También su deben destinar más recursos a la concienciación en los centros educativos por parte de las asociaciones de mujeres especializadas.
Para llegar a todos los profesionales que, desde una u otra disciplina, están en contacto con el acoso sexual en el ámbito laboral, se propone la creación de una Guía de Recursos, como instrumento útil y práctico de consulta que contenga información exhaustiva sobre este problema.
LÍNEA 5: EL ÁMBITO LEGAL
Es necesario que se agilicen los procesos judiciales, para favorecer la denuncia y no interrumpir el proceso de superación de la víctima, así como contribuir a la generalización de las condenas ejemplarizantes a las empresas.
LÍNEA 6: LOS ASPECTOS SANITARIOS
Promover trabajos que estudien en profundidad las repercusiones del acoso sexual sobre la salud de quienes lo sufren, así como concienciar a los médicos de Atención Primaria para que reflejen en los partes de baja la causa exacta de la misma, y establecer un tratamiento diferencial a las víctimas, desde el punto de vista psicológico y psiquiátrico, con respecto a otro tipo de acoso o violencia de género.
LÍNEA 7: LA ASISTENCIA A LAS VÍCTIMAS
Es necesario agilizar la respuesta asistencial a la víctima, proporcionársela desde un primer momento; que provenga de profesionales con experiencia en torno al acoso sexual; que sea integral (tenga en cuenta tanto a la víctima primaria como a las secundarias); y que se oriente principalmente a la superación del trauma psicofísico. Así se conseguirá reducir la sensación de desamparo y minimizar las repercusiones del acoso sobre la persona que lo ha sufrido y su entorno cercano.
Creación de la figura del/ la Mediador/ a en temas de acoso sexual, que sirviera de enlace entre la víctima, la empresa y las instituciones especializadas; contribuyera a la detección temprana, así como a la protección de la víctima y la presunción de inocencia del acosador; y fomentara la denuncia.
En la misma línea, se propone la creación de una Comisión Paritaria, especializada en temas de acoso sexual, con representación de todos los agentes sociales. Dicha comisión tendría que ser de obligado cumplimiento, para salvar las reticencias que podrían surgir, y se encargaría de analizar los casos y realizar propuestas de resolución de los mismos.
Los Centros Municipales de la Mujer deben cobrar un mayor protagonismo en la asistencia a víctimas de acoso sexual, sobre todo en poblaciones pequeñas que no cuentan con otro tipo de recursos.
Dado que las mujeres que han sufrido acoso sexual en el ámbito laboral se muestran muy interesadas en entrar en contacto con otras trabajadoras que han vivido el mismo trauma, y conocer de primera mano otras experiencias, se propone la realización de una labor de potenciación del asociacionismo entre las víctimas.
FUENTE: http://www.mtas.es/mujer/mujeres/estud_inves/acoso%20sexual.pdf June 12 MALTRATO ENTRE IGUALES EN EL AMBITO ESCOLAR IIICOMUNICACIÓN Y ACTUACIONES EN UN SUPUESTO CASO DE MALTRATO ENTRE IGUALES
CENTRO EDUCATIVO: ______ LOCALIDAD:_______________ ORIGEN DE LA DEMANDA: Procedencia: Familia Tutor/a Personal no docente Otro profesional
DATOS DE LA SUPUESTA VÍCTIMA: Nombre:__________________________________ Nivel y grupo:_____________________________ BREVE DESCRIPCIÓN DE LOS HECHOS:____________
Fdo:___________ Fdo:_________ (Receptor de la demanda) (Persona que comunica la información)
Recepción de este documento por parte del Equipo Directivo Fecha:______________ Fdo:_________ (Director/Jefe de Estudios/Secretario)
BREVE DESCRIPCIÓN DE LAS ACTUACIONES REALIZADAS:
ENTREVISTAS CON LAS FAMILIAS (fechas y asistentes):
CONCLUSIONES DEL PLAN DE INTERVENCIÓN:
Ha cesado de la situación de maltrato o acoso escolar. NO ha cesado la situación de maltrato o acoso escolar. La gravedad de la situación de maltrato requiere la derivación a otras instancias.
Recepción de este documento por parte del Servicio de Inspección Fecha:______________ Fdo: ________ (Inspector/a)
El presente documento puede utilizarse para comunicar al Servicio de Inspección la situación de maltrato entre iguales y las actuaciones realizadas. Puede servir para cualquier momento del proceso, cumplimentando aquellos apartados que correspondan a las sucesivas fases del mismo: comunicación inicial, primeras medidas, plan de intervención o finalización de las actuaciones.
GUÍA PARA LA ENTREVISTA CON FAMILIAS EN CASO DE MALTRATO ENTRE IGUALES
Consideramos que la entrevista con las familias, tanto de las víctimas como de agresores/as, puede tener tres momentos:
1.- Información a la familia de los hechos denunciados de los que tenemos noticia, de las actuaciones inmediatas emprendidas por el centro y de las medidas que se ponen en marcha para modificar la situación. En esta primera fase es preciso tener en cuenta:
Ø Algunos adultos podemos llegar a pensar que el maltrato entre iguales forma parte de la evolución natural (“tienen que hacerse mayores, aprender a defenderse, son cosas de chicos/as”). Ø Algunas familias se sienten culpables cuando descubren que su hijo/a está siendo víctima de malos tratos o está actuando como agresor/a Ø La pasividad o agresividad en un escolar no es atribuible en todos los casos a factores familiares. Ø Algunos padres y madres de víctimas se enfadan con el centro escolar al entender que no se están prestando las suficientes medidas de atención a su hijo/a. Ø Algunos padres y madres de agresores/as entienden que la mejor forma de ayudar a sus hijos/as es mostrándose hostil hacia la persona que comunica los hechos (tutor/a, Dirección, Orientación...) y rehúsan aceptar la implicación de sus hijos/as. Ø El centro educativo debe crear un clima de confianza y trabajar conjuntamente con la familia para abordar el conflicto y buscar respuestas adecuadas que ayuden a restablecer unas relaciones satisfactorias. Ø Nunca hay que quitar importancia a una situación de conflicto donde alguien está claramente perjudicado, pero tampoco aumentar su significado creando situaciones de enfrentamiento mayores. En la búsqueda de soluciones está el camino.
2.- Recogida de información referida a los hechos denunciados y que tienen que ver con el maltrato entre iguales por abuso de poder. En esta segunda parte la recogida de información se puede obtener teniendo como guión las hojas de observación general de indicadores de maltrato escolar, para víctima o agresores/as según corresponda.
3.- Recabar información de la dinámica familiar y relaciones con el objetivo de profundizar en comportamientos en casa, actividades de ocio, relaciones con distintos miembros de la familia, posibles cambios de comportamiento...
Ø Relaciones y dinámica familiar: - Relaciones padre-hijo/a - Relaciones madre-hijo/a - Relaciones entre hermanos/as - Personas de la familia de referencia de su hijo/a - Pautas que regulan la convivencia familiar a la hora de premiar, castigar, mantener castigos...
Ø Expectativas familiares hacia el hijo/a: - Conocimiento que la familia tiene de su hijo/a: Actitud personal (alegre, tímido, obediente, afectuoso, caprichoso, inquieto, impulsivo, desobediente, triste, desconfiado...) y actitud general ante las demás personas (espontáneo, cariñoso, desconfiado...) - Causas para la familia de los resultados (escolares, personales) de los resultados que obtiene su hijo/a: su esfuerzo, preparación de sus profesores, suerte... - Actitud familiar en relación a las posibles dificultades del hijo/a: sobreprotección, sobre exigencia, resignación, indiferencia, comprensión, aceptación, rechazo, potencian o evitan que vaya con amigos/as con sus mismas dificultades... - Pautas de educación que se dan en la familia: discrepancias entre los miembros de la unidad familiar.
Ø Relaciones sociales. Ocio y tiempo libre: - Existencia de amistades y si la familia les conoce - Tipo de actividades preferidas: sedentarias, al aire libre.... - Con quién comparte su tiempo libre - Empleo de su tiempo en fines de semana - Participación en algún club de ocio, campamentos, colonias, ONG
Ø Colaboración familia-centro educativo: - Expectativas de la familia hacia el centro educativo: confían en que le van a ofrecer una respuesta adecuada, desconfianza, indiferencia... - Disposición para colaborar con los/as profesionales.
June 11 MALTRATO ENTRE IGUALES EN EL AMBITO ESCOLAR IIREGISTRO DE ACTUACIONES EN CASO DE MALTRATO ENTRE IGUALES
Director/a:
El Director/a que suscribe INFORMA de que ha tenido constancia de la existencia de determinadas conductas escolares en el centro que podrían ser consideradas como de “maltrato entre iguales”.
1.- DATOS DE IDENTIFICACIÓN: VÍCTIMA:
AGRESORES/AS: NOMBRE: NOMBRE: NIVEL/GRUPO: NIVEL/GRUPO: EDAD: EDAD: 2.- COMPONENTES DEL GRUPO DE TRABAJO:
3.- PRIMERAS MEDIDAS ADOPTADAS:
4.- DATOS QUE SE CONCLUYEN DE LA RECOGIDA, ANÁLISIS Y TRIANGULACIÓN DE LA INFORMACIÓN: Localización y fechas de las agresiones:
Testigos: Tipo de maltrato: a) Exclusión social no sí puntual repetido - Activa: no deja participar. - Exclusión por omisión: ignorar al otro. b) Agresiones verbales no sí puntual repetido - Insultar, poner motes, hablar mal de la víctima. c) Agresiones físicas indirectas no sí puntual repetido - Esconder cosas, romper cosas, robar cosas. d) Agresiones físicas directas no sí puntual repetido - Pegar. e) Intimidación, amenazas, no sí puntual repetido chantaje - Amenazas para meter miedo. - Chantaje: amenazar para obligar a hacer algo, exigir dinero a cambio de no agresión. f) Acoso o abuso sexual no sí puntual repetido g) Acoso racial no sí puntual repetido
5.- DESCRIPCIÓN DE LOS HECHOS: 6.- MEDIDAS ADOPTADAS (según el plan de actuación): § Con el/los agresor/es (en caso de apertura de expediente disciplinario indicar fecha de inicio, datos del alumno y nombre del Instructor/a): § Otras medidas educativas (preventivas, generales...): 7.- ENTREVISTAS CON LAS FAMILIAS (FECHAS, ASISTENTES, CONTENIDO): 8.- INFORMACIÓN A LA INSPECCIÓN DE EDUCACIÓN: 9.- CONCLUSIONES DE LA EVALUACIÓN DEL PLAN DE INTERVENCIÓN: La realización de las actuaciones planificadas ha conseguido el cese de la situación de maltrato o acoso escolar, por lo que este informe queda archivado en el centro, bajo la custodia del Equipo Directivo. De este hecho se informa al servicio de Inspección de educación. La realización de las actuaciones planificadas NO ha supuesto el cese de la situación de maltrato y acoso escolar, por lo que este informe se remite al servicio de Inspección de educación. La gravedad de la situación de maltrato y acoso requiere la remisión de este informe al servicio de Inspección de educación instando la intervención de la Delegación provincial de Educación y Ciencia.
En , a de de
Fdo: (Director/a)
GUÍA BREVE DE IDENTIFICACIÓN Y CARACTERIZACIÓN DEL MALTRATO ENTRE IGUALES
Los abundantes estudios internacionales muestran que el maltrato entre iguales constituye una realidad oculta, en buena parte ignorada por los adultos, presente en casi todos los lugares donde existe escolarización formal, y que tiene características similares en todos los países. Se inicia en los primeros años, tiene su punto alto entre los 9-14 años y disminuye a lo largo de la adolescencia. Se diferencia de otros tipos de maltrato (doméstico, de género), en virtud del contexto en el que se produce (el grupo de compañeros) y de la particular relación entre los implicados. No todas las situaciones de violencia o agresiones entre escolares pueden considerarse maltrato por abuso entre iguales. En ocasiones, resulta difícil determinar cuándo se trata de un juego entre iguales y cuándo son acciones violentas con intención de hacer daño. Así, aunque todo maltrato implica agresión (es un tipo particular de agresión, por tanto de conducta antisocial, a veces violenta y otras veces más sutil), no toda conducta agresiva o violenta es maltrato. La principal diferencia es que el maltrato supone desequilibrio de poder (la víctima se encuentra en situación de inferioridad) y se ocasiona un daño perdurable a la víctima. También hay que distinguirlo de disrupción, indisciplina, etc. que son fenómenos más ligados al funcionamiento escolar. En este documento se recogen, según diferentes autores, los aspectos que caracterizan el maltrato por abuso de poder entre iguales:
1. Pueden ser acciones o conductas de diversa índole:
Agresiones físicas: directas (peleas, golpes, palizas, empujones…) o indirectas (pequeños hurtos, destrozo de pertenencias, provocaciones…). Agresiones verbales: directas (insultos a la víctima y/o su familia, ofender poniendo en evidencia características distintivas de la víctima, menospreciar en público) o indirectas (hablar mal de alguien, sembrar rumores y mentiras). Últimamente se está utilizando el teléfono móvil y el correo electrónico como vía para este tipo de maltrato. Intimidaciones, chantaje y amenazas para provocar miedo, obtener algún objeto o dinero, u obligar a la víctima a hacer cosas que no quiera hacer. Aislamiento y exclusión social: no dejar participar a la víctima, aislarle del grupo ignorando su presencia, o no contando con él o ella para actividades del grupo. Acoso racial (dirigido a colectivos de inmigrantes o minorías étnicas): usar motes racistas o frases estereotipadas despectivas. Acoso sexual: alusiones o agresiones verbales obscenas, toques o agresiones físicas.
2. Las acciones agresivas de maltrato tienen que producirse de forma repetida en el tiempo, durante un periodo largo y de forma recurrente. El dolor de la agresión en la víctima se prolonga en el tiempo por el miedo de poder ser blanco de futuros ataques.
3. Deben darse en situaciones de desigualdad de poder, en la que exista un desequilibrio de fuerzas físicas, sociales y/o psicológicas. El maltrato supone un abuso de poder, es una situación desigual y de indefensión por parte de la víctima que no puede salir por sí sola de esa situación.
4. Suelen estar provocadas por un escolar, apoyado generalmente en un grupo, o por un grupo de escolares contra una víctima indefensa. Nunca se intimida al grupo.
5. Estas situaciones de maltrato se mantienen debido a la ignorancia o pasividad de las personas que rodean a los agresores y a las víctimas sin intervenir directamente (Díaz-Aguado, 2004). Es necesario tener presente que muchos de los procesos interpersonales del alumnado en el día a día permanecen ocultos a los adultos que le rodean.
6. El triángulo formado por el agresor/a, víctima y espectador/a, con distinto grado de responsabilidad, es un esquema que se repite en todo fenómeno de maltrato y abuso entre iguales (Rosario Ortega).
7. Los distintos implicados manifiestan habitualmente ciertos comportamientos, que han llevado a algunos autores ha describir ciertas características (Avilés, 2000; Díaz-Aguado, 20004): Agresores: muestran falta de empatía o incapacidad para ponerse en el lugar de la víctima, ausencia de sentimientos de culpabilidad y baja tolerancia a la frustración. Víctimas: en ocasiones manifiestan conductas de aislamiento y pasividad (sufren calladamente el maltrato) mientras que otras veces se muestran activos, impulsivos e irritantes (hasta el punto de mezclar su papel con el de agresor, aunque con agresiones meramente reactivas). Lo más característico, sin embargo, es su falta de competencia social. Observadores/as o espectadores/as/: manifiestan falta de apoyo a las víctimas, bien por la influencia que los agresores ejercen sobre los demás o bien por el miedo a convertirse en el blanco de las agresiones.
No obstante, no debemos caer en estereotipos: cualquier escolar, independientemente de sus características personales, puede convertirse en agresor o víctima de un acto de maltrato por abuso de poder.
9. Los actos de intimidación y maltrato ocurren en cualquier lugar del centro escolar, si bien son menos frecuentes en aquellos momentos y lugares en que hay adultos presentes. También se producen fuera del centro, y comienza a aparecer el acoso a través de correo electrónico.
10. Son acciones que tienen consecuencias negativas para todos los involucrados. Las víctimas sufren ansiedad y angustia, así como un deterioro de la autoestima y el autoconcepto y dificultades en sus relaciones interpersonales, y si se prolonga pueden llegar a manifestar síntomas clínicos. Los agresores aprenden a establecer vínculos de dominio y sumisión que afectarán a su desarrollo sociopersonal y moral. A los observadores/as les provoca sentimientos de miedo y culpabilidad, y puede producirse un refuerzo de posturas egoístas y desensibilización ante el sufrimiento ajeno.
11. Y por último, deberemos tener en cuenta que las víctimas, sea cual sea su edad, no siempre cuentan los hechos, y, cuando lo hacen, se lo dicen a los amigos, en menor medida a las familias y por último al profesorado. Mitos y recomendaciones acerca del maltrato
· No caer en estereotipos, tales como: “los agresores pertenecen a familias problemáticas”, “las víctimas son buenos chicos, con frecuencia los empollones de la clase” · No se debe tolerar ninguna situación de maltrato, agresión o injusticia. · No se deben buscar justificaciones, del tipo: “algo habrá hecho”, “se lo merece”. · No se debe minimizar su importancia ni considerar que “esto siempre ha ocurrido”. · No se debe creer que “en mi escuela no puede haber maltrato porque todos nos llevamos bien” o “hay un buen clima de convivencia”. · El maltrato no aporta nada a la maduración personal ni es necesario para que los chicos “se hagan fuertes” o “aprendan a defenderse en el futuro”. · No se trata de una “broma” ni de “cosas de chicos”. · No se debe aceptar que se generalice la “ley del silencio”; tanto víctimas como observadores deben saber que pueden confiar en alguien para contar lo que sucede. · No se debe ocultar la existencia de maltrato para no dañar la imagen del centro. · Hay que aceptar que no siempre los profesores disponemos de las estrategias necesarias para hacer frente a la situación. Para saber más…
& Avilés Martínez, J. Mª (2000) Bullying. Intimidación y maltrato entre el alumnado. STEE-EILAS. & Del Barrio, C. y otros (2003) Del maltrato y otros conceptos relacionados con la agresión entre escolares y su estudio psicológico. Infancia y Aprendizaje, 26 (1), 9-24. & Díaz-Aguado, Mª J. y otros (2004) Prevención de la violencia y la lucha contra la exclusión social. La violencia entre iguales en la escuela y en el ocio. INJUVE. & Fernández García, I. y Hernández Sandioca, I. El maltrato entre escolares. Guía para padres y Guía para jóvenes. Documentos editados por el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid. http://www.dmenor-mad.es/ & Informe del Defensor del Pueblo sobre violencia escolar (2000) http://www.defensordelpueblo.es/index.asp?destino=informes2.asp & Matamala, A. y Huerta, E. (2005) El maltrato entre escolares. Machado Libros. & Olweus, D. (1998) Conductas de acoso y amenaza entre escolares. Madrid: Morata. & Ortega Ruiz, R. y otros. La convivencia escolar. Programa educativo de prevención de maltrato entre compañeros y compañeras. Junta de Andalucía. http://www.juntadeandalucia.es/averroes/recursos/educacion_paz.php3
RECOGIDA INICIAL DE INFORMACIÓN SOBRE UN SUPUESTO CASO DE MALTRATO ENTRE IGUALES
CENTRO EDUCATIVO: LOCALIDAD:
ORIGEN DE LA DEMANDA: Procedencia: Familia Tutor/a Personal no docente Otro profesional
DATOS DE LA SUPUESTA VÍCTIMA: BREVE DESCRIPCIÓN DE LOS HECHOS:
Fdo: Fdo: (receptor de la demanda) (persona que comunica la información) Recepción de este documento por parte del Equipo Directivo (Director/Jefe de Estudios/Secretario)
MALTRATO ENTRE IGUALES EN EL AMBITO ESCOLARDEFINICIONES: MALTRATO ENTRE IGUALES EN EL ÁMBITO ESCOLAR El maltrato entre iguales se ha descrito como “un comportamiento prolongado de insulto verbal, rechazo social, intimidación psicológica y/o agresividad física de unos niños hacia otros que se convierten, de esta forma, en víctima de sus compañeros” (Olweus, 1998). “Un alumno es agredido o se convierte en víctima cuando está expuesto, de forma repetida y durante un tiempo, a acciones negativas que lleva a cabo otro alumno o varios de ellos” (Olweus, 1998). “La victimización o maltrato por abuso entre iguales es una conducta de persecución física y/o psicológica que realiza el alumno o alumna contra otro, al que elige como víctima de repetidos ataques. Esta acción, negativa e intencionada, sitúa a las víctimas en posiciones de las que difícilmente puede salir por sus propios medios” (Olweus, 1983; citado por el Defensor del Pueblo, 2000). Es difícil determinar cuándo se trata de un juego entre iguales, incluso amigos, y cuándo de acciones violentas con intención de hacer daño. Por eso, debemos entender que se considera maltrato toda “acción reiterada a través de diferentes formas de acoso u hostigamiento entre dos alumnos/as o entre un alumno/a y un grupo de compañeros - cosa que suele ser más frecuente - en el que la víctima está en situación de inferioridad respecto al agresor o agresores” (Fernández y Hernández, materiales editados por el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid). “La noción de maltrato por abuso de poder (…) se refiere a un tipo perverso de relación interpersonal que tiene lugar típicamente en el seno de un grupo y se caracteriza por comportamientos reiterados de intimidación y exclusión dirigidos a otro que se encuentra en una posición de desventaja” (del Barrio y otros, 2003). “La intimidación es el hostigamiento, el acoso y/o la amenaza sistemática de un escolar o grupo de escolares hacia un compañero o compañera suyo. Su fin es producir daño, destruir, contrariar o humillar al otro. Es una acción violenta que se ejerce por un grupo o individuo que tiene más fuerza y poder, contra alguien en inferioridad de condiciones. La víctima no puede defenderse por sí misma” (Matamala y Huerta, 2005).
TerminologíaInicialmente, el término utilizado para referirse a este fenómeno fue el sueco “möbbning”, que aludía al ataque colectivo de un grupo de animales contra un depredador. Posteriormente, se han utilizado los términos “bullying”, “maltrato”, “abuso”, “acoso”, “meterse con alguien”, etc. A partir del Informe pionero del Defensor del Pueblo (publicado en 2000) se generaliza la expresión “maltrato entre iguales por abuso de poder” o más brevemente, “maltrato entre iguales”. Para saber más…
& Avilés Martínez, J. Mª (2000) Bullying. Intimidación y maltrato entre el alumnado. STEE-EILAS. & Del Barrio, C. y otros (2003) Del maltrato y otros conceptos relacionados con la agresión entre escolares y su estudio psicológico. Infancia y Aprendizaje, 26 (1), 9-24. & Díaz-Aguado, Mª J. y otros (2004) Prevención de la violencia y la lucha contra la exclusión social. La violencia entre iguales en la escuela y en el ocio. INJUVE. & Fernández García, I. y Hernández Sandioca, I. El maltrato entre escolares. Guía para padres y Guía para jóvenes. Documentos editados por el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid. http://www.dmenor-mad.es/ & Informe del Defensor del Pueblo sobre violencia escolar (2000) http://www.defensordelpueblo.es/index.asp?destino=informes2.asp & Matamala, A. y Huerta, E. (2005) El maltrato entre escolares. Machado Libros. & Olweus, D. (1998) Conductas de acoso y amenaza entre escolares. Madrid: Morata. & Ortega Ruiz, R. y otros. La convivencia escolar. Programa educativo de prevención de maltrato entre compañeros y compañeras. Junta de Andalucía. http://www.juntadeandalucia.es/averroes/recursos/educacion_paz.php3
GUIA PARA FAMILIAS: ACTUACIÓN EN CASO DE MALTRATO ENTRE IGUALES
¿Cómo actuar cuando nos dicen que nuestro/a hijo/a sufre maltrato en la escuela?Si desde el centro escolar nos comunican que nuestro/a hijo/a sufre acoso escolar, es porque se ha identificado una posible situación de acoso, o maltrato en el alumno. El objetivo de esta comunicación es poner en marcha todas las medidas que lo frenen, y paliar el mal estar del menor, para lo que es imprescindible la colaboración con la familia. Recomendaciones:
· Acudid a la entrevista con los responsables del centro educativo. Recibiréis la información sobre los hechos así como las medidas tomadas en el centro. · Tratad de evitar la confrontación; en este primer momento se trata de recabar toda la información posible. · Dad apoyo incondicional al hijo o hija, él no tiene la culpa de lo que le está pasando. · Si no entendéis claramente de todo lo que se está hablando, solicitar el uso de un lenguaje más habitual, que os resulte comprensible. · Recordad que todos los hechos están bajo la más absoluta confidencialidad y privacidad. · No es conveniente buscar culpables de la situación, ni tener una actitud sancionadora. · Solicitad apoyo social y psicológico, si es preciso, para ayudar a vuestro/a hijo/a. ¿Qué le está pasando a mi hijo/a?
· El maltrato entre iguales no forma parte de la evolución natural para ser adultos. · El maltrato genera sentimientos de soledad, infelicidad, temor, falta de confianza. · Los menores suelen callar esta situación por miedo a represalias, soledad y vergüenza.
Podemos ayudar siendo padres: Promoción del buen-trato
Si tu hijo o hija tiene problemas con los compañeros de clase, o muestra falta de seguridad en sí mismo/a, tú puedes ayudarle:
· Busca espacios y momentos para hablar, haciendo que se sienta escuchado y acompañado. · Comparte con él actividades de la vida cotidiana (compras, elaboración de menús, paseo con el perro…) o de ocio (bici, paseos, cine, música…). · Enséñale a desdramatizar los problemas, todo tiene solución si utilizas un pensamiento más positivo. · Refuerza su autoestima valorando de modo positivo sus cualidades y potenciándolas. · Dale apoyo y seguridad, tiene que sentir que aunque te enfades y estés en desacuerdo con él no le privas de tu amor y confianza. · No le sobreprotejas, él tiene que aprender a resolver sus conflictos. Mantente cercano y accesible para hablar de estos temas. · Enséñale a expresarse, a utilizar el dialogo como modo de resolución de conflictos.
GUIA PARA FAMILIAS: PAUTAS PARA PROMOVER EL BUEN-TRATO
Situaciones familiares que favorecen la aparición de violencia en menores
Los padres debemos ser conscientes de cómo, a veces, trasmitimos modelos de relación y de resolución de conflictos:
· Existe una valoración social positiva hacia modelos de relación agresivos, que se apoyan en el mito de que una persona dominante y agresiva tiende a ser más feliz porque sabe cubrir sus necesidades. Genera la falsa seguridad de que en el futuro no tendrá problemas. · Muchos chicos que presentan un comportamiento violento están viviendo en contextos violentos. Si en la familia se ejerce la autoridad a través de gritos, insultos, humillaciones y amenazas, se favorece que los hijos reproduzcan este modo de relación para hacer valer sus derechos. · Hay que evitar modelos de relación familiar en los que no existe tiempo para el diálogo y la supervisión de los hijos, y también modelos en los que no se ponen límites claros a sus actuaciones. · Las familias altamente autoritarias predisponen a sus hijos a comportamientos agresivos. · Hay que tener en cuenta que pueden producirse cambios de diferente índole en la familia que generen inestabilidad, soledad e indefensión en el menor (muerte de un familiar muy querido, separaciones de padres, nuevo domicilio…), necesitando un mayor apoyo por su especial vulnerabilidad.
Condiciones de la familia que previenen la violencia en menores
1. Utilización de modelos básicos basados en la empatía y la democracia, que permitan establecer vínculos de calidad entre padres e hijos y que ayuden a contener el conflicto generacional. 2. Superación de modelos de relación aprendidos como consecuencia de los estereotipos sexuales tradicionales y su contradicción con los actuales cambios sociales. 3. Desarrollo de habilidades de comunicación y de resolución de conflictos que permitan enseñar a respetar limites sin caer en el autoritarismo ni en la negligencia. 4. Comprensión de los cambios que viven los/as adolescentes. 5. Desarrollo de una representación de la violencia que ayude a prevenirla. Rechazo de todas sus manifestaciones, incluido el castigo físico o las que repetidamente presenta la televisión. 6. Prevención de la intolerancia y el sexismo y de actitudes y creencias sociales que legitiman la violencia y tienen como fundamento una creencia racista, xenófoba o sexista. 7. Mejora del clima familiar así como las relaciones que en la familia se establecen. 8. Utilización de recursos locales de apoyo a la familia, especialmente en situación de riesgo.
CUESTIONARIO PARA FAMILIAS: EDUCACIÓN FAMILIAR PARA PROMOVER EL BUEN-TRATO
Los siguientes aspectos previenen la aparición de conductas violentas en menores. Reflexiona sobre cuál es tu comportamiento habitual respecto a los mismos.
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